¿Estás buscando unos buenos señuelos lubina – señuelos para pescar róbalo a spinning? Este pez de color grisáceo es una de las capturas más deseadas por pescadores de todo el mundo. Pero, al lanzarse a la pesca de la lubina, el señuelo escogido es una pieza clave para tener éxito. Desde Chinesteta contamos con una amplísima experiencia en la fabricación de señuelos de pesca para róbalo, y en este artículo recogemos los principales aspectos a tener en cuenta para escoger un buen señuelo.

Pero, antes de entrar en materia, veamos una breve introducción sobre el róbalo, una de las presas más deseadas.

Las características de la lubina o róbalo

El róbalo es un pez de tamaño medio/grande, que suele encontrarse en todo el Mediterráneo y en el océano Atlántico, desde las costas africanas (Senegal) hasta Noruega. Pueden llegar a pesar alrededor de 10kgs, pero una captura promedio suele situarse en algo más de un kilo (¡de hecho, atrapar un róbalo de 4 o 5 kgs ya es todo un éxito!).

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Un róbalo, capturada con un señuelo de pesca Chinesteta

Esta especie es de un color grisáceo, con el vientre blanco perlado y una forma curvada muy característica y llamativa para los pescadores. Al igual que el black bass, destaca por su amplia boca, muy fuerte e inclemente con sus presas. Ambos peces tienen costumbres muy similares.

El róbalo es un pez muy codiciado por los pescadores, que se lanzan a buscarla debido a varias razones. La primera de ellas es su atractiva forma y sus colores, que la diferencian claramente de otros peces. La segunda es su agresividad, la lubina es un pez voraz, que ataca a sus presas de una manera muy característica. Esto la convierte en una captura muy interesante. Por último, los pescadores la buscan por su carne, muy sabrosa y con mucho valor gastronómico.

Aunque complicadas de pescar, en algunos lugares el número de róbalos en el agua es bastante alto, debido principalmente a que muchas de ellas se escapan de las granjas o piscifactorías. Cuando el mar está movido, las jaulas se rompen y estos peces quedan en libertad, lo que provoca que haya miles de róbalos en nuestras costas provenientes de piscifactorías. Estos róbalos, criados originariamente en cautividad, son mucho más sencillos de pescar. Esto se debe a que durante su crianza en las granjas, se los alimenta muy frecuentemente para promover que crezcan más rápido. Una vez en libertad, han de ser muy agresivos para poder alimentarse a ese mismo ritmo. Esto les convierte en presas más fáciles para los pescadores.

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Piscifactoría en el mar

Si estos motivos te llaman y quieres lanzarte a la aventura, uno de los primeros pasos a tomar es escoger un buen equipamiento. Y la pieza clave es un señuelo adecuado. Para ayudarte en este proceso, te recomendamos nuestros mejores señuelos para róbalo.

Cómo escoger el mejor señuelo para lubina

Que se lance lo bastante lejos

Seamos claros: Los róbalos salvajes no suelen ponérselo fácil al pescador. Tanto si están en agua salada como en agua dulce, suelen escoger rincones algo recónditos para esconderse, y tendremos que llegar a ellos si queremos capturarlas.

En el caso de la pesca en el mar, los róbalos suelen estar en las zonas en las que se rompen las olas, a una cierta distancia de la costa. Si el mar está tranquilo podremos pescar en una barca, pero si está movido -como suele pasar en el Cantábrico, por ejemplo- necesitaremos un señuelo para lubina que se pueda lanzar desde la orilla, y que llegue lo más lejos posible.

En Chinesteta fabricamos señuelos para rockfishing, para pescar róbalos con equipos muy ligeros. Cañas de acción 1-7 g y carretes tamaño 1000. El Llobarro 60 es un paseante diseñado exclusivamente para este tipo de pesca.. Es de tamaño pequeño, mide 60 mm y pesa 6 g, pero tiene muy buen lanzamiento y mejor movimiento en el agua.

El Llobarro 60

El Llobarro 60 señuelo para rockfishing

Los Chinesteta Lures están fabricados en madera, lo que potencia que su lanzamiento llegue hasta 40 metros más lejos que otros señuelos de pesca. Esto los hace perfectos para llegar a esos róbalos que parecen inalcanzables.

En este sentido, una buena elección es el Llobarro 100 de Chinesteteta, un señuelo que destaca por su movimiento y su lanzamiento. El Llobarro 100 tiene un movimiento muy amplio, que provoca el ataque de los róbalos. Y un gran lanzamiento gracias a su plomado y a que es un señuelo de madera de tilo.

Señuelos para lubina

El Llobarro 100 de Chinesteta

Señuelos para lubina

Un róbalo, capturada con un Llobarro 100 de Chinesteta

Busca un señuelo para róbalo que resista las aguas más movidas

El róbalo es un pez que suele atacar cuando hay olas y el agua está movida. Van a la rompiente, allá donde rompen las olas y aprovechan la espuma que se crea para lanzarse a por sus presas. Como hemos comentado en el punto anterior, es imprescindible que nuestro señuelo de pesca para róbalo se lance bien y llegue hasta estas zonas. Sin embargo, si llega pero al sumergirse en el agua no aguanta el envite de las olas, perderemos todo lo conseguido. Necesitaremos un señuelo de pesca resistente, pesado, que aguante el movimiento de las aguas más bravas.

En Chinesteta fabricamos señuelos muy resistentes. El Llobarro 120 es especialmente adecuado. Es de tamaño medio, pesado, y aguanta muy bien los golpes del agua.

Señuelos para lubina

Un buen señuelo para róbalo, nuestro Llobarro 120

 Huye de los señuelos para lubina con sonajeros

Los róbalos son peces extraordinariamente precavidos, que han aprendido a reconocer el sonajero de los señuelos y que difícilmente caerán en ese engaño. Además de vivir en el mar, en puertos, dársenas, pantanales y escolleras también suelen subir por los ríos y hacer del agua dulce su entorno. Aprovechan las cañas, los barcos, las rocas y los obstáculos más recónditos de la orilla para esconderse y cazar a los pececillos desprevenidos que encuentran a su alcance.

En estas áreas no hay olas, por lo que son mucho más tranquilas y silenciosas. Por ello, necesitaremos un señuelo de pesca para róbalo silencioso, sin sonajeros y que no asuste a estos peces con su sonido. Ninguno de los Chinesteta lleva sonajeros, lo que los hace perfectos para la pesca de esta presa. Los róbalos confiarán mucho más en un señuelo silencioso, al que no relacionarán con los pescadores.

Busca señuelos para róbalo que te permitan jugar con los movimientos

Al igual que en la pesca de la gran mayoría de peces, el movimiento que te permite realizar tu señuelo es clave a la hora de cazar a los róbalos.

Con este pez, se suele utilizar un movimiento en zig zag (también llamado “walking the dog”), que es el más corriente para atraerlos. Según el modelo de señuelo que utilices, podrás realizar este movimiento en zig zag de manera más amplia o más corta. Veamos en qué momento es mejor decantarse por uno o por otro:

  • Si vemos que los róbalos están agresivos, será más eficaz realizar un movimiento corto y rápido. Los peces detectarán más fácilmente el señuelo, y no dudarán en atacarlo. El Llobarro 120 de Chinesteta es perfecto para hacer este tipo de movimientos.
  • Si, por el contrario, detectamos que los róbalos están desconfiados, deberemos utilizar un señuelo que nos permita realizar movimientos más amplios y lentos. Si los peces están precavidos, este movimiento más pausado no los asustará tanto y les transmitirá más confianza. ¿No sabes qué señuelo utilizar para esto? El Llobarro 60, Llobarro 100 y Llobarro 120 son los ideales.
Señuelos para lubina

Una buen róbalo pescado con un Llobarro 100

La calidad del anzuelo es importante

¡Un buen anzuelo siempre es relevante al pescar! Pero con el róbalo especialmente. Según el tipo de agua en el que se encuentren, nuestro señuelo deberá llevar un triple determinado.

  • Cuando pesquemos en agua dulce, nos valdrá un anzuelo básico -siempre de calidad-. El róbalo es un pez agresivo, así que nos interesa que esté reforzado para poder hacer frente a sus mordiscos sin doblarse. El Bass 120 de Chinesteta es muy adecuado para estas necesidades.
  • Al pescar en agua salada, sí que tendremos que tener en cuenta que el triple sea resistente al salitre. De otro modo, se oxidará al entrar en contacto con el agua. En el mar es especialmente importante que el triple de nuestro señuelo para róbalo esté reforzado. En Chinesteta trabajamos con anzuelos de muy alta calidad, que podrás encontrar en muchos de nuestros modelos: Sea Bass 120, Llobarro 60Llobarro 100, Llobarro 120. Todos ellos llevan los triples reforzados y con recubrimiento para el agua salada.

Todos los señuelos Chinesteta van armados con triples de calidad comprobada por pescadores de todo el mundo. Tanto si pescas con un señuelo Chinesteta como con uno de cualquier otra marca, ¡presta siempre atención a los anzuelos! Pueden marcar la diferencia entre conseguir una captura o no.

Un hermoso róbalo pescado con el Llobarro 80

Otras recomendaciones para la pesca del róbalo

Ahora que ya hemos visto los principales puntos a tener en cuenta al escoger un señuelo para la pesca del róbalo, vamos a repasar una serie de recomendaciones generales.

  • El señuelo que escojamos es decisivo, pero la caña también juega un papel fundamental. Tendrá que ser lo bastante larga para soportar el peso del señuelo escogido. Para un señuelo Chinesteta de 100-120mm, la caña ideal será de 2,10m de longitud. Para señuelos de pesca para róbalo más pesados, necesitaremos cañas de 2,70m.
    Es importante escoger una caña que tenga la acción (los gramos de peso que lanza) adecuada al señuelo. De otro modo, podríamos romper la anilla o la puntera de la misma.
  • Al igual que muchos depredadores, los róbalos son una especie que está más activa en las horas de poca luz, por lo que nos será más fácil encontrarlas al amanecer, al atardecer y de noche. Es una buena estrategia aprovechar esas horas de oscuridad para tentarlos y hacernos con ellos.
    Aunque lo más habitual es al amanecer, también hay pescadores que prueban suerte por la noche. Suelen acudir a zonas de puertos o escolleras, para aprovechar las luces cercanas y no estar en total oscuridad. Sin embargo, también hay pescadores que pescan en lugares más recónditos, sin iluminación. En estas zonas los róbalos son más confiados, porque no están tan acostumbrados a los pescadores. Sin embargo, es peligroso para los pescadores, que pueden tener un accidente por la falta de luz y no encontrar ayuda en la cercanía.
  • En la pesca del róbalo, es bastante frecuente hacer el “captura y suelta”. Ésta es una de las corrientes más destacadas entre los pescadores, que la promueven para evitar que se agoten los peces y poder seguir pescando de una manera sostenible.

Una conclusión

Como ya hemos comentado anteriormente, el róbalo no es un pez fácil de pescar. Es una pez receloso y muy precavido, que se esconde y no se fía de los ruidos. Los principiantes pueden encontrar difícil encontrarlos, o no asustarlos. Pero, al igual que todo, la práctica hace al maestro. La experiencia enseñará al pescador dónde buscar a estos peces, y cómo realizar los movimientos adecuados para cazarlos. Para ello, siempre será imprescindible contar con una buena caña y un señuelo de pesca para róbalo adecuado.